Museo Vivanco de la Cultura del Vino

Es difícil explicar sobre el papel lo que es y lo que ofrece el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, porque cuando uno lo visita por primera vez se queda sin palabras. 4.000 metros cuadrados y seis salas dedicadas a poner el valor la relación que ha tenido el hombre y el vino durante 8.000 años de historia. Todo con un único objetivo: educar, enseñar, divulgar e interactuar con el vino como elemento civilizador.  En la sala exterior, el Jardín de Baco, se puede ver paseando, una colección de vides que cuenta con más de 220 variedades de todo el mundo.

Inaugurado en 2004 por SM el Rey Juan Carlos I, el museo es una iniciativa emprendedora y ambiciosa, que se ha convertido en punto de referencia internacional sobre el vino, su historia, las técnicas de elaboración, su investigación y todas las manifestaciones culturales y artísticas que giran en torno a él. Un gran espacio, moderno y funcional que acoge las colecciones que la familia Vivanco ha ido adquiriendo durante tantos años. Desde vasijas de hace siglos, prensas, grandes obras de arte (Picasso, Sorolla, Juan Gris, Chillida, Barceló, Genovés, etc.) o audiovisuales donde descubrir todo sobre la historia y el futuro del vino. 

«Tenía claro que además de compartir nuestra pasión este Museo tenía que enseñar, mostrar por qué el vino ha estado siempre con el hombre y no podemos prescindir de él. Y teníamos que compartirlo con todo el Mundo. Por eso, adaptamos un Museo sin barreras arquitectónicas y con un suelo técnico e información en braille para los invidentes” nos explica Santi Vivanco. 

Te sorprenderá su colección de 3.700 sacacorchos, y además tienen otros 4000 sin exponer, siendo la segunda colección de sacacorchos del mundo